CURSO DE ACUPUNTURA EN MADRID a partir de enero 2019 impartido por el MAESTRO SUN JUNQING

Para inscribirse en este curso no es necesario tener conocimientos previos de Medicina Tradicional China sobre los meridianos y los puntos de energía.

En este curso el Maestro Sun enseña

– a conocer el estado físico y mental de la persona por medio de la energía y del desarrollo de la sensibilidad.

– cómo utilizar la energía y la circulación de la sangre de la persona para solucionar los problemas de tipo físico y mental.

– a poner las agujas de manera sencilla, segura y efectiva.

– el método para tener buena energía en el propio cuerpo.

– a eliminar problemas de tipo físico y mental por medio del “tuina”, antiguo masaje chino.

El curso se desarrolla con un total de 22 sesiones, un domingo al mes, de 8:30 a 18:30, de enero de 2019 a diciembre de 2020, excepto agosto.

Para obtener el diploma acreditativo del curso, se requiere la participación en un mínimo de 19 sesiones.

Dado el carácter especialmente práctico del curso, se abre la inscripción con 15 plazas.

Para más información, Ana Zaragoza Gómez  646598225.

           

 

Sentir el peso del aire

PRIMERO:

Para sentir el peso del aire primero debes sentarte en una posición normal, relajar el físico y tener la sensación de como si el propio cuerpo fuera como agua.

Imagina que te encuentras dentro del aire y siéntelo por un lado visualizándolo y por otro en cada parte de la piel que cubre el cuerpo con cada respiración.

Esta práctica debe ser realizada cada día de forma continuada entre 20 o 30 minutos hasta una hora de manera que después de tres meses de práctica, medio año o un año, quizás un día sientas la presión del aire en la piel de tu cuerpo.

Aunque esta sensación de sentir la presión del aire sea débil o muy sutil, es suficiente.

Continúa esta práctica cada día.

SEGUNDO:

Si relajas tu cuerpo aún más puedes sentir cómo el aire pasa a través de tu piel hacia el interior de tu cuerpo.

Aunque tengas la sensación de que entra poco aire, esta sensación ya es suficiente ya que significa que la energía del universo ha entrado en tu cuerpo.

Continúa esta práctica cada día.

TERCERO:

Continúa relajando aún más hasta llegar a la sensación donde la presión o tensión del interior del cuerpo es menor a la presión o tensión ejercida del aire sobre ti. Ahora puedes sentir vacío en el interior de tu cuerpo y como en el exterior hay gran cantidad de energía ejerciendo presión sobre ti, esta energía del exterior tiene la capacidad de entrar al haber vacío en tu interior.

Cuanto más tiempo mantengas esta sensación, es mejor, porque esta práctica tiene efecto para curar las enfermedades de origen físico, para que la mente tenga más paz, conseguir la reparación del cuerpo y mantener el cuerpo siempre joven.

CUARTO:

Cuando el cuerpo está lleno de la energía del universo, puedes sentirte fundido con la energía del aire, es decir, el interior y el exterior están llenos de la energía del aire.

Cuanto más tiempo mantengas esta sensación, es mejor, porque da la posibilidad de tener igual energía a la del universo, en cantidad y calidad.

 

Maestro Sun Junqing

 

 

Parásito de la naturaleza.

Casi todo el mundo piensa que somos parte de la naturaleza y parece que sí pero si lo pensamos más seriamente parece que no porque la naturaleza siempre da: el sol da luz y calor, el agua se da para que los seres beban, el aire se da para que los seres puedan respirar, la tierra da espacio para que los seres vivan, las plantas se ofrecen para que los seres las usen. Sin embargo, nosotros actuamos al contrario: cogemos aire, tomamos agua, ocupamos los lugares de la tierra, absorbemos luz y calor, comemos de todo, para vivir. Nuestra forma de actuar es contraria a la forma de la naturaleza, por tanto, nuestro modo de vida no forma parte de la naturaleza sino que parece la forma de vida de un parásito de la naturaleza.

Si no estuviéramos en la tierra, su naturaleza tendría más paz y disfrutaría de mayor hermosura.

Por eso, el camino del humano, ¿hacia dónde va? Casi todo el mundo está siempre buscando su camino, busca su luz, busca su esperanza, para ir hasta el cielo.

Desde hace 2.000 años han existido y existen muchos cristianos pero ¿cuántos de ellos han encontrado a Jesús y están junto a él?. Igualmente, desde hace 2.000 años, han existido y existen muchos monjes budistas pero ¿cuántos de ellos han llegado al nivel de Buda y están junto a él?. También desde hace 2.000 años han existido y existen muchos monjes taoistas ero ¿cuántos de ellos han encontrado a Lao-Tse y están junto a él?.

Muy pocos, porque estamos dentro del grupo de los parásitos y Jesús, Buda, Lao-Tse  otros grandes Maestros tuvieron una forma de vida que no pertenecía a la forma de vida del grupo de los parásitos sino que actuaban como una parte de la naturaleza.

Si un cristiano, antes de rezar, un monje budista, antes de meditar, un monje taoista, antes de hacer chikung, trabajan para salir del grupo de los parásitos de la naturaleza y consiguen salir de este grupo, naturalmente entran en el grupo cuyo modo de vida es el de la naturaleza, y así con Jesús, con Buda, con Lao-Tse y otros grandes Maestros, parece que se encuentran en el mismo lugar, parecen vecinos. Es más fácil el contacto con ellos y hablar con ellos.

Para dejar de ser un parásito de la naturaleza tenemos que tener Naturaleza Interior, es decir, cada día tener presente en nuestro pensamiento el concepto de naturaleza interior y actuar según el modo de la naturaleza interior.

Así, si después rezamos, meditamos o hacemos chikung, obtendremos un gran efecto y rápido, tan rápido que no parecerá que estemos caminando sino que nos moviéramos a la velocidad de un avión.

El origen de NATURALEZA.

Nosotros somos una parte de la naturaleza pero el verdadero origen del humano radica en el cielo, la tierra, el aire y el agua.
Cielo, tierra, aire y agua son una parte del sistema solar. El origen del sistema solar está en el universo. El origen del universo, ¿cuál es?.
Lao Tse en su libro Tao Te King explica que las personas son una parte de la tierra, la tierra es una parte del cielo, el cielo es una parte del Tao y el Tao es una parte de la Naturaleza. Esto significa que el origen del universo es el Tao y el origen del Tao es una Naturaleza más allá del propio Tao. Aquí la llamamos NATURALEZA 2.
En el interior del universo hay muchísimos sistemas solares y estrellas. Dentro de la tierra hay muchísimos seres humanos y animales. En el interior de nuestro cuerpo hay muchísimas células. Así, de la misma manera, dentro del Tao hay muchísimos universos y dentro de Naturaleza 2 hay muchísimos Taos.
Nosotros pensamos que Dios es omnipresente y omnipotente porque en Dios se encuentra el origen de la Naturaleza. Por tanto, si más allá de Naturaleza 2 no hay nada más, esto significa que Naturaleza 2 es lo físico de Dios.
El Tao es como una célula de Naturaleza 2. El universo es como una célula del Tao. La tierra es como una célula del universo. Nosotros somos como una bacteria de la tierra. Es decir, nosotros, los humanos, tenemos una relación con Dios similar a una célula de una célula de otra célula de una bacteria de Dios.
Si el origen de la Naturaleza es más grande que la Naturaleza 2 significa que lo físico de Dios es más grande que Naturaleza 2.